“Se hace necesario regular, ordenar, con la intención de proteger al ciudadano de posiciones dominantes de opinión.” -Preámbulo de la Ley 7/2010 General Audiovisual.
Con esta referencia legislativa iniciaba el pasado 27 de julio su columna en el diario público Isaac Rosa, en ella declaraba su adhesión a la campaña SOS TeleK que se inició este verano y animaba a los lectores de Público a respaldar un proyecto único e imprescindible, en una TDT madrileña copada por la caverna mediática.
Desde Julio hasta diciembre, la campaña SOS TELEK ha logrado recaudar 35.000 euros, de los que una buena parte son aportaciones individuales, de personas que se comprometen a formar parte de la asociación de amigos de TeleK, y la luchar por la pervivencia de este proyecto; personas que están más que preocupadas por la deriva monocromática de la información en este país.
La pervivencia de TeleK, aunque muchos tengan que seguirla por internet porque sólo tiene emisión en la TDT madrileña, debe ser un ejemplo de que es posible y urgente asumir como un reto colectivo la necesidad de poseer espacios comunicativos que se diferencien de los grandes medios, culpables reales de la crisis del periodismo y que ocultan sistemáticamente las alternativas a esta crisis social y política.
La precariedad de los trabajadores de los grandes medios, la compra de las principales cabeceras por potentísimos emporios comunicativos internacionales al servicio del capital financiero, el cierre de CNN+, la posible desaparición de público… por desgracia, no son algo nuevo, no es ni una consecuencia más de la crisis económica, son el síntoma de algo más grave, es la puntilla final a un lento e implacable proceso de desaparición de la pluralidad informativa, algo imprescindible en democracia.
No es casual, no es que la gente esté loca, sino que, como bien explicaba Javier Couso, en la batalla de la comunicación y la cultura, la izquierda, vamos perdiendo, el concepto de democracia, de libertad, de derechos, de periodismo, son hoy lo contrario de lo que fueron. Nos urge reaccionar, combatir la neo lengua, recuperar el significado de las palabras.
Escribía Luis García Montero en su magnífico libro Inquietudes Bárbaras, que hay momentos de crisis en los que los ciudadanos que reclaman el ejercicio de sus derechos, son vistos cómo seres peligrosos, casi revolucionarios; esto es lo que caracteriza la crisis que vivimos, exigir que los poderes públicos velen por el cumplimento de un principio de pluralidad informativa se ha convertido en una extrañeza, y frente a eso, hoy, no basta con seguir denunciando, hay que empezar a generar alternativas al margen de los poderes públicos que han olvidado proteger el ejercicio de los derechos fundamentales.
En estos tiempos de crisis cultural, social y política ya no es posible esperar soluciones de otros, hay que tomarlas, aunque sea al asalto. Aprendamos del ejemplo de TeleK, dieciocho años después de sus inicios, con múltiples y repetidos intentos de cierre, no se corta, ni se cortará. Desde aquí mi apoyo, mi reconocimiento a toda la gente que lo hace posible, y un llamamiento a todos y todas a seguir apoyándolo.
Hoy es un buen día para no seguir el tema del día. Esta tarde, no hablemos de muertos y pasados reescritos, hablemos de proyectos vivos y futuros por escribir. A las 19:00 no os perdáis la emisión de vuelta: seguidla, difundirla, twitearla, que se sepa que #vuelveTeleK.
*En el canal 30 de TDT si vivís en Madrid, y en la página http://www.vallecas.org/ para el resto del mundo.








¿Qué decís?